Luego de estar experimentando diversas escaramuzas que han terminado en la muerte de alrededor de 20 soldados de la India -Los chinos no han entregado antecedentes al respecto- Gobiernos de ambos países mantuvieron contacto para así calmar las tensiones entre las dos potencias nucleares. Los hechos han ocurrido en Cachemira, zona territorial en disputa entre Pakistán, India y China.

¿Porqué la disputa?

India y China comparten una frontera de más de 3.440 kilómetros y tienen reclamaciones territoriales superpuestas. Una de las razones históricas que mantiene este conflicto, es la negación de China, de reconocer las fronteras diseñadas durante la era colonial británica de los años 50. Otras razones son de carácter estratégico, como el acceso al agua en la zona

En 1962, se llevó a cabo una breve pero brutal guerra entre ambos países, que acabó en derrota por parte de India.

Desde el conflicto bélico, las dos naciones asiáticas se han acusado mutuamente de ocupar su territorio. India asegura que China está ocupando 38.000 kilómetros cuadrados de su territorio, que tiene que ver con el área donde ocurrió la actual confrontación. China se atribuye la soberanía de todo el estado indio de Arunachal Pradesh, al que llama Tíbet del sur.

También hay otros sectores donde ambos países tienen diferentes visiones sobre dónde se sitúa la frontera, la presencia de ríos, lagos y montañas nevadas hace que esos límites territoriales de facto varíen, generando confrontación.

Ambos países se han empeñado hace ya varios años de aumentar su presencia en la zona y la construcción de infraestructura para ello ha sido otro punto  de tensión. El terreno hostil y inhabitable en algunos casos, los ha puesto en una competencia por “mantenerse al día” para defender su soberanía.

LAC entre China e India

Con el gobierno de Narendra Modi, India ha empezado a construir decenas de carreteras a lo largo de la Linea de Control (LAC) y están trabajando, para cumplir con su objetivo de completar estos proyectos para diciembre de 2022.

China también ha estado construyendo carreteras y otro tipo de infraestructura en esta zona de relevancia estratégica para Pekín, pues conecta la región occidental de Xinjiang y el occidente del Tíbet.

El Último enfrentamiento

En agosto del año pasado, India decidió de forma controvertida acabar con la autonomía limitada de Jammy y Cachemira, y redibujar el mapa de la región, una decisión que fue denunciada por Pekín.

Ello creó la nueva región administrativa de Ladakh, que incluye Aksai Chin, un área que India reclama pero que controla China. Ahí es donde se produjo el enfrentamiento.

LAC actualizado a noviembre 2019

Arriba en el inserto de Twitter, se muestran armas requisadas por el ejercito de India con las cuales agredieron y mataron a sus compañeros de armas en manos de los Chinos, un enfrentamiento que fue descrito cómo “piedras y palos”.

En el enfrentamiento, veinte miembros del personal del ejército indio, incluido un coronel, murieron en el enfrentamiento con las tropas chinas a lo largo de la LAC, en el valle de Galwan el lunes (semana pasada) por la noche, resultando ser, la mayor confrontación militar en más de cinco décadas, que ha intensificado significativamente el ya volátil enfrentamiento fronterizo en la región.

El ejército indio dijo inicialmente al día siguiente, que un oficial y dos soldados perdieron la vida. Pero en una declaración al final de la tarde, aumento la cifra a 20, diciendo que otros 17 que “resultaron gravemente heridos en el cumplimiento del deber y expuestos a temperaturas bajo cero en el punto muerto sucumbieron por  sus heridas”.

A pesar del grave resultado del incidente, en el enfrentamiento no se emplearon armas de fuego, indicó a Efe el general indio retirado S.L. Narasimhan, experto en China y aún con fuertes vínculos con las Fuerzas Armadas.

”Puedo confirmar que no se produjeron disparos, sino que se trató de una pelea a golpes, con lanzamiento de piedras, etc.”, subrayó Narasimham.

Pakistán y el Dalai Lama son otros puntos de tensión

India ha desconfiado de la relación entre China y Pakistán -aliados de larga data-, y ha acusado de la cooperación mututa para que Pakistán adquiera tecnología nuclear y de misiles.

A su vez, líderes y miembros veteranos del gobierno nacionalista hindú (BJP) han estado hablando también de recuperar la parte de Cachemira administrada por Pakistán.

La inversión China en Pakistán asciende a  US$60.000 millones, en cuanto a infraestructura, esto en concordancia de completar el corredor económico China-Pakistán, que a su vez forma parte de la nueva Ruta de la Seda impulsada por el gobierno chino. Una carretera estratégica, la autovía Karakoram, cruza esta área que conecta ambos países.

Esto le permite a Pekín, conectarse por medio del puerto pakistaní de Gwadar al Mar Arabigo, algo que Nueva Delhi ve con desconfianza ya que piensa que China podría realizar ejercicios   navales en un futuro en esa zona.

En cuanto a lo relacionado con el Dalái lama, China recela del vínculo entre el gobierno indio y el líder espiritual tibetano. La huída a India tras el fallido levantamiento popular de 1959 en el Tíbet, habrían estrechado buenos lazos.

India se ha negado a reconocer al gobierno tibetano en el exilio, pero su principal líder estuvo entre la lista de invitados durante la ceremonia de toma de posesión del primer ministro Modi en 2014.

Soluciones y Diálogo

India y China están de nuevo inmersas en negociaciones para desescalar la situación: veteranos funcionarios militares se reunieron el pasado 6 de junio y de nuevo este martes, tras el incidente registrado. Posteriormente, los ministros de Exteriores de ambas potencias nucleares dialogaron en un intento de encontrar una salida diplomática. Aunque los encuentros no fueron concluyentes, se esperan nuevos acercamientos en los próximos días

La India culpó a China del enfrentamiento, acusa que intentó “cambiar unilateralmente el statu quo” y, además de reconocer la muerte de 20 soldados indios, reveló que se produjeron bajas en ambos bandos, aunque Pekín no lo haya confirmado.

El primer ministro indio, Narendra Modi, esperó hasta el miércoles para dirigirse a la nación y, tras guardar dos minutos de silencio en memoria de los 20 soldados fallecidos, lanzó un mensaje de reconciliación con China, pero con límites.

“La India quiere la paz, pero si se le provoca, es capaz de dar una respuesta adecuada bajo cualquier circunstancia”, afirmó Modi, que añadió que siempre buscan un trato amistoso con sus vecinos.

”Nunca provocamos a nadie, pero tampoco comprometemos la integridad y la soberanía del país”, sentenció en clara referencia a las declaraciones del portavoz del Ministerio de Exteriores chino Zhao Lijian, que en una rueda de prensa anterior aseguró que los militares indios “provocaron y atacaron a los chinos”.

En un tono más conciliador que el de Modi, Zhao afirmó que “China y la India mantienen una estrecha comunicación a través de canales diplomáticos y militares para resolver el problema” y que “ambos expresaron su compromiso de resolver las diferencias a través del diálogo y mantener la paz y la tranquilidad” en la frontera.

Sin embargo, remarcó que “la situación en este caso es muy clara: el incidente ocurrió en el lado chino de la Línea de Control Actual (LAC) -frontera de facto- y la responsabilidad es india“.

La gravedad del enfrentamiento llevó a la Oficina del Primer Ministro indio a convocar para el viernes una reunión con los líderes de los principales partidos políticos indios para abordar la crisis con China.

En medio de un fuerte sentimiento nacionalista en la India, donde el vecino del norte siempre se ve con cierta desconfianza, muchos fueron los mensajes para rendir homenaje a los soldados caídos.

”La pérdida de soldados (…) resulta profundamente inquietante y dolorosa. Nuestros soldados demostraron un coraje y un valor ejemplares en el cumplimiento del deber y sacrificaron sus vidas”, escribió en Twitter el ministro de Defensa indio, Rajnath Singh.

Fuente: EFE