En 1999, Richard Linklater se involucraría en un laborioso proyecto que no se vio completado hasta dos años después. Esto se debe principalmente a la peculiaridad que la hace distintiva a todo lo visto anteriormente del director. Waking Life está hecha mediante la técnica de la rotoscopia, es decir, se rodó todo antes en vídeo digital y luego los animadores superponieron las secuencias reales con animaciones que se aproximaran a lo filmado. La crítica fue, en su mayoría, bastante positiva, y hay quien la trata de obra de culto. Sin duda, es una de las películas más únicas del director proveniente de Texas.

Su estructura basada en pequeñas escenas que golpean tanto al protagonista como al espectador provoca unas inevitables subidas y bajadas según el momento; por ejemplo, y hablando desde un prisma absolutamente subjetivo, me encontraba fascinado en fragmentos como el protagonizado por Ethan Hawke y Julie Delpy -también, como es obvio, por el guiño que supone a Antes del amanecer– o por la anécdota que un hombre le cuenta a un camarero que acaba desembocando en una inexplicable y -a su manera- hilarante tragedia. En cualquier caso, y a pesar de la irregularidad consecuente de una película así, me parece que todo el guión mantiene el nivel y resulta, en su conjunto, tremendamente interesante.

Es cierto que Waking Life es una película bastante extraña -o, para describirla mejor, única-, pero creo que esa concepción viene dada por el apartado visual, con una animación sustentada en actores reales que te provoca cierto mareo debido al constante movimiento de su composición. Por lo demás, y también siendo una cinta muy de autor, creo que se la puede resumir con la palabra ensayo.

Un ensayo desordenado y caótico, sí, pero lo suficientemente desarrollado como  para que muchos de sus temas no se esfumen de tu cabeza durante bastante tiempo. Si deseas verla más de una vez, hazlo, muchos requieren de ver esta película reiteradas veces para rescatar el interesante contenido cultural que posee, que va fluyendo en nuestra mente como nuestros más profundos sueños.

Sinopsis

El protagonista, que camina sin nombre como el resto de los personajes, no puede despertarse de un sueño infinito, un sueño dentro de un sueño dentro de un sueño, dentro de muchos sueños, en el que las imágenes se suceden y dan paso al relato intrínseco en cada ser humano. Por momentos pareciera convencerse de que ha muerto y que ese es el estado de la mente cuando morimos: un letargo eterno de cuerpos ausentes y voces corpóreas profetizando sus evangelios privados. Una frase, “dream is destiny” (el sueño es el destino), expresa la idea básica de la película: atreverse a entrar en el incontrolable mundo de los sueños, tan apasionante como inquietante y oscuro,  permitiendose disfrutar al máximo del instante eterno que dura.

Título original: Waking Life
Año: 2001
Duración: 97 min.
País: Estados Undidos
Director: Richard Linklater
Guión: Richard Linklater
Música: Glover Gill
Reparto: Ethan Hawke, Julie Delpy, Wiley Wiggins, Trevor Jack Brooks, Timothy Speed Levitch, Glover Gill, Laura Hicks, David Sosa, Alex Jones
Productora: Fox Searchlight Pictures
Género: Animación. Drama | Cine independiente USA. Película de culto. Animación para adultos