El buque cisterna iraní Fortune, llegó a las  por la noche a aguas territoriales de 21:00 hrs del sábado recién pasado a Venezuela, el buque fue escoltado por cazas y fragatas de las Fuerzas Armadas del país caribeño luego de que Nicolás Maduro diera orden de salir a buscar a los barcos que vienen desde el país islámico (cinco en total) en aguas internacionales. Todo esto ocurre luego de que Venezuela hubiera denunciado antes que Estados Unidos se disponía a interceptarlo. De hecho, el Gobierno norteamericano había advertido en días previos de que considera la entrega de 1,5 millones de barriles en los cinco buques diferentes “una amenaza y, por tanto, se reservaba el derecho a intervenir”. Pero por ahora, no han tenido amenza en su travesía.

Irán, por su parte, ha advertido de que respondería ante cualquier intenro de abordaje o acción agresiva hacia ellos, con el uso de la fuerza. Finalmente, el primer carguero llegó a territorio marítimo de Venezuela tras cruzar las de Trinidad Tobago a las 19:40 hora local.

Al buque Fortune, le siguen otros cargueros con gasolina y quimicos necesarios para producir combustible, que prevén llegar a puerto venezolano en días venideros. Los buques son: Forest, Petunia, Faxon y Clavel, todos ellos ya cruzaron recientemente el estrecho de Gibraltar tras entrar en el Mediterráneo por el Canal de Suez. El Gobierno de EE.UU. acusa a Maduro de estar pagando esa gasolina con nueve toneladas de oro de las reservas nacionales de los venezolanos.

bitácora de buques de Irán rumbo a Venezuela

El gesto de salir en búsqueda de los barcos con suministros por parte de Venezuela, fue agradecido por Irán, quienes consideran como legales y sin motivo de amenazas, sus acciones con el gobierno de Maduro, a quién EE.UU le tiene hasta una recompensa por su captura. 

Actualmente tanto Irán como Venezuela, están sometidos a duras sanciones por parte de EE.UU. De hecho, se ha decretado un embargo casi completo del petróleo venezolano en respuesta a “violaciones de los derechos humanos y otros delitos” que según el gobierno de Trump se dicen cometer en el país caribeño. Con estas sanciones, Venezuela ha ido perdiendo la capacidad de refinar su propio crudo y depende ahora de Irán para poder adquirir gasolina y gasóleos, necesarios ambos no sólo para el transporte, sino también para los generadores de electricidad de residencias, hospitales, entre otros.

Recientemente, la petrolera estatal Pdvsa intentó canjear crudo por gasolina con la empresa mexicana, Jomadi, a la que ahora investiga el FBI. Este diario fue el primero en informar de esa incursión del régimen chavista en el sector de los hidrocarburos mexicano.

La tensión entre Washington, Caracas y Teherán ha llegado estos días a niveles máximos en años. El embajador de Venezuela ante Naciones Unidas, Samuel Moncada, denunció en una carta dirigida el 20 de mayo al secretario general de ese organismo que “la coerción del gobierno de los Estados Unidos de América va unida a un nuevo peligro: la amenaza del uso de la fuerza militar, en este caso contra cinco buques tanqueros iraníes que se dirigen a Venezuela cargados de combustible para aliviar la actual escasez que existe en todo el país”.

Aún quedan otros cuatro buques por cruzar el atlántico ¿Lograrán llegar a Venezuela o Estados Unidos intervendrá? ¿Habrá un conflicto armado? El mundo se encuentra expectante ante estos hechos que están en curso.