La intimidad hoy en día se ha ido perdiendo, las personas se dejan llevar por impulsos que la hacen compartir en sus redes sociales sus quizás, más privadas acciones, que tomarían un valor más pulcro, si fuesen recordadas por las personas que realmente nos importan y no por contactos que nunca has conocido en la “vida real”.

Es por ello que cuando me encuentro con música que invita a esos momentos de privacidad, es cuando se convierten parte de esa aventura que nunca olvidarás, que permanece elocuente en tus memorias. A veces, esa intimidad nos recuerda que no solamente basta el sexo como una puerta hacia la felicidad, también nos recuerda que existen las caricias, las miradas, el juego con los sentidos, la química que se desarrolla desde una agradable conversación acompañada de la coquetería y en otras palabras, la sensualidad con clase, no la obtusa y barata que cada año te la ponen prácticamente en la cara, todo esto, sin olvidar la inseguridad, el miedo y la desesperanza que Mike Milosh impregna en sus canciones y que hablan de esa realidad que existe, de la cuales todos somos testigos y hemos sido protagonistas.

Mike Milosh y su “formula del amor”

 

En lo personal, siempre me han gustado temas de Sade, Barry White o Simply Red, es por ello que no me causa inconveniente alguno escuchar la música que Rhye, que desde su lanzamiento “Woman” (2013) vendo siguiendo con mucho aprecio, tracks como Open, “3 Days”, “The Fall” o “Hunger”, hablan del amor en su infinita intensidad, con su tristeza y melancolía que lleva el navegar con el corazón en las aguas de las emociones. Pero, al parecer el amor sería más profundo de lo que se pensaba y luego de de cinco años, se libera “Blood”, un trabajo que es mucho más instrumental, dejando de lado los sintetizadores y que nace durante sus giras durante todos esos años, perfeccionando una puesta en escena de calidad, con clase y en la cuál sus músicos han sido parte fundamental, que en esta entrevista, declara que fueron cerca de 474 conciertos, en los cuales el sonido de Blood fue naciendo a medida que iban tocando los temas de Woman.

 En este trabajo nos podremos encontrar con temas muy deliciosos: ” ‘Count to Five’” , “Please” , “Stay Safe” o “Taste”, que se desenvuelven de forma más independiente y son los que en resumen le entregan la identidad al álbum, a diferencia de los otros tracks, que sin intención alguna me recuerdan a su anterior trabajo, cómo son “Song for You” o “Blood Knows” que si bien no digo que sean malos temas, pero que no ayudan mucho a separar ambos trabajos, pero que aún así, nos recuerdan la agradable música que Rhye nos entrega.

Para finalizar, no me queda otro asunto que señalar aparte de que ha sido todo un agrado escuchar este trabajo, que, a pesar que fue lanzado hace ya un año atrás, no es excusa para haberle dedicado algunas palabras, para que no sea tan desconocido y que más personas sean entendidas con estas canciones, que sin lugar a dudas, merecen ser compartidas, bailadas, saborearas y hasta amadas, ¿Porque no?

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