En Canada, el pensar que tanto mente y cuerpo,  son parte de un todo, sería clave para la nueva salud que se busca instaurar en el Siglo XXI. El apreciar la vida de una forma más profunda y menos fragmentada, es indispensable para encontrar en nosotros mismos un nuevo tipo de sanación de nuestro todo (mente/cuerpo) . 

Explicando más en especifico el tema, se puede decir que es una dicha de nuestra especie, el apreciar con nuestro intelecto distintos tipos de expresiones de vida, o mas bien dicho, el arte. Este por si solo se manifiesta en la naturaleza, pero como bien sabemos, se ha ido evolucionando en el camino de la mente humana – en sus distintas expresiones – formas y estilos capaces de mostrarnos todo tipo de corrientes emotivas. Nuestra complacencia nace y se hace presente. Este holy moment  (Si se le puede llamar de alguna manera) nos envuelve en un estado de agradecimiento, de admirar las circunstancias en las cuales nos involucramos a lo largo de nuestro camino y en las que encontramos una complacencia.

Museo de Bellas Artes de Montreal

Nuestro cuerpo se comporta de manera positiva, en el plano químico se liberan neurotransmisores y hormonas que están relacionados con las sensaciones de recompensa, felicidad y satisfacción, que trabajan de manera favorable en nuestro organismo. Espiritualmente nos nutrimos, ampliando los horizontes para así entender la vida de otra forma. La que quizás, si valga la pena.

Bajo esta visión, los Médicos francófonos de Canadá podrán prescribir recetas médicas, para visitar el Museo de Bellas Artes de Montreal. Todo esto, para “contribuir a la recuperación” de pacientes con problemas de salud física o mental.

“Existe una creciente evidencia científica de que la terapia de arte es buena para la salud física” , dice Hélène Boyer, vicepresidenta de médicos francófonos de Canadá en la Gaceta de Montreal. Estar expuesta al arte “aumenta nuestros niveles de cortisol y serotonina”, dice ella . “Secretamos buenas hormonas para nuestro bienestar cuando visitamos un museo”.

“Aumenta nuestro nivel de cortisol y nuestro nivel de serotonina. Secretamos hormonas cuando visitamos un museo y estas hormonas son responsables de nuestro bienestar. Las personas tienden a pensar que esto solo es bueno para problemas de salud mental. Que es para personas que están deprimidas o que tienen problemas psicológicos. Pero ese no es el caso. Es bueno para pacientes con diabetes, para pacientes en cuidados paliativos, para personas con enfermedades crónicas. Desde los años 80, hemos estado recetando ejercicio a nuestros pacientes porque conocemos exactamente las mismas hormonas. Pero cuando tengo pacientes que tienen más de 80 años, no es obvio que pueda prescribir ejercicio para ellos “.

 

En una primera fase del proyecto, con el apoyo del Museo y de los Médicos francófonos de Canadá (MFdC), cada médico podrá “prescribir hasta 50 recetas para una visita de las colecciones y exposiciones del MMFA durante sus consultas” . Cada orden será válida “para un máximo de dos adultos y dos niños menores de 17 años”, dice la Galería Nacional en un comunicado.

El museo afirma que estas recetas “contribuyen al bienestar y la recuperación” de las personas con problemas de salud física o mental, al proporcionarles acceso a un lugar seguro y de cuidado, una experiencia gratificante y relajante, un momento de respiro, o la oportunidad de fortalecer los lazos con sus seres queridos “.

Esperemos que estas nuevas alternativas y formas de hacer salud se apliquen en otros lugares, còmo en nuestro país, que su población tanto; depresiva cómo adulto mayor, va en aumento.

Museo de Bellas Artes de Montreal