Acuerdo-de-Escazú

Es inexplicable como un país que es el principal precursor de un acuerdo internacional, se rehuse de firmarlo a último minuto (?). Para la diplomacia internacional, nuestro país muestra un mal ejemplo de consecuencia. En un minuto que en el país estan existiendo graves problemas medioambientales tanto conocidos por la opinión pública nacional, como otros que son más desconocidos; por ejemplo la contaminación presente en la  Provincia de San Antonio, donde distintas agrupaciones ecologistas de la zona estan dando la pelea actualmente.

Via Radio Bio-Bio se informó de esta situación, ocurrida en la actual edición Nº 73 de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, en su exposición, el presidente Sebastián Piñera reafirmó su compromiso de solucionar la grave situación medioambiental que viven las comunas Quintero y Puchuncaví en la región de Valparaíso. señalando con estas palabras:

con estos dichos, el Presidente aseguró que su Gobierno seguirá adelante con el compromiso de respetar y trabajar en el cuidado del medio ambiente.

Críticas tras discurso

A pesar se su ferviente discurso ante la ONU en materia de cambios ambientales, hubo un punto que desató críticas tanto de una parte de quienes lo acompañan en su gira por Estados Unidos, como también políticos y científicos en Chile.

¿La razón? Se debe a que fue el propio Presidente el que instruyó a la Cancillería no firmar el acuerdo de Escazú, el cual busca impulsar tres pilares fundamentales entre países la Latinoamérica y el Caribe: acceso a la información en materia medioambiental, participación pública en temas relacionados con medio ambiente y acceso a la justicia como mecanismo de resolución de conflictos medioambientales.

El Gobierno ha dicho que postergó la firma por mandato de Cancillería, lo que hace suponer que en algún grado esto estaría relacionado con el fallo del Tribunal Internacional de La Haya. El hecho ha sido tildado como un bochorno internacional, que deja muy mal parado al Estado chileno ante la comunidad internacional. 

Pero también a nivel interno, tomando en cuenta la contingencia con episodios como el de Puchuncaví y Quintero, o el de isla Riesco, donde el Servicio de Evaluación Ambiental autorizó tronaduras en un sitio de conservación de la naturaleza. 

La doctora y académica de la UdeC, Verónica Delgado, mencionó a Diario Concepción que “esto es grave porque, el Acuerdo de Escazú es el primero de orden vinculante y regional para América Latina y El Caribe, que subiría los estándares de lo que hoy se llama democracia o justicia ambiental, porque eleva los estándares del acceso a la información y a la justicia ambiental, donde Chile sí ha avanzado, pero mantiene importantes desafíos”

Asamblea de la ONU.

Cabe recordar que Chile lideró la firma de este acuerdo durante el primer gobierno de Sebastían Piñera. De Hecho, en junio pasado, Chile y Costa Rica, que comparten la presidencia del tratado, convocaron a todos los países vecinos a firmarlo, por eso, no se entiende esta decisión mandatada por Cancillería, según ha dicho la ministra de Medio Ambiente, y sólo han precisado que como el Acuerdo permite que cada país firmante interprete las normas ahí contenidas, se requiere de más tiempo para analizar interpretaciones en relación a cómo se solucionarían conflictos internacionales entre Estados, a partir de la forma de cómo interpretan el tratado.

“En efecto, el acuerdo permite que ante un conflicto, se puede llegar a una negociación, que si falla, se pueda recurrir a La Haya, pero el punto es que en Chile, en el contexto del fallo del Tribunal Internacional, se han manifestado algunas dudas respecto a si el país quiere mantener como organismo judicial competente a este tribunal y, por eso, no quisieran firmar un protocolo que de nuevo podría darle competencia. Pero no se compara con lo que pierde Chile frente a estos posibles riesgos infundados”, opinó la doctora y académica de la UdeC, Verónica Delgado, quien, además, es investigadora del centro Crhiam y del Centro de la Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2).

Por su parte, el decano de la Facultad de Ciencias Ambientales, doctor Ricardo Barra, lamentó el hecho, centrando la importancia del acuerdo en la participación de las comunidades en decisiones que le pueden afectar su calidad de vida. “Posiblemente, el hecho de Puchuncaví y Quintero tenga cierto rol en que el Gobierno tenga cierta cautela por firmar el acuerdo, pero hay que entender que en términos diplomáticos, esto le hace muy mal al país, ya que fue uno de los promotores. Creo que estas señales mixtas que se observan tienen que ver con la ausencia de una mirada estratégica de largo plazo en la temática medio ambiental”.

El Acuerdo adoptado en Escazú busca que todas las personas tengan acceso a información oportuna y confiable, puedan participar de manera efectiva en las decisiones que afectan sus vidas y su entorno y accedan a la justicia en asuntos ambientales, contribuyendo así al cumplimiento de la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Si deseas leer el acuerdo de Escazú, puedes hacerlo en el siguiente enlace.